Cómo sobreponerse a una racha negativa de resultados

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Por Fani Díaz: Psicóloga y Coach del Deporte (www.fanidiaz.org) (coachingdeldeporte.com)

Ante una competición deportiva debemos tener en cuenta que existen rivales, condiciones climatológicas o imprevistos en la música que van a condicionar nuestra actuación. Esa parte sería la que no controlamos, pero a la cual nos podríamos enfrentar si vamos bien preparados. En cambio, son aquellas acciones que sí dependen de nosotros las que tenemos que entrenar para aumentar la probabilidad de acercarnos al éxito que esperamos conseguir.

¿Has tenido una mala racha últimamente? ¿Qué parte de esos malos resultados has otorgado a la suerte? Lo cierto es que cuanto más responsables nos sentimos de nuestros éxitos y fracasos, mayor maniobra de acción tendremos para crear oportunidades en las que construyamos nuestra propia suerte. Gran parte de las situaciones a las que nos enfrentamos dependen de la actitud con la que la encaramos. En palabras de Richard Wiseman: «Sólo el 10% de nuestra existencia es aleatoria, el 90% restante se define por nuestra forma de pensar».

Entonces si nos encontramos ante una espiral de rachas negativas ¿hay algo que podamos hacer para salir de ese bucle? El primer paso será reflexionar sobre qué parte de lo que me sucede depende de mis habilidades y qué parte queda fuera de mi control. Tras esa reflexión tocará tomar conciencia de la situación en la que nos encontramos. Es decir: analizar con objetividad esa serie de competiciones en las que hemos estado teniendo resultados negativos evaluando nuestra actuación. Por un lado, tratando de potenciar aquellas acciones que han influido positivamente en el buen desarrollo de la competición que has desarrollado. Y por otro lado, buscando alternativas de acción para aquellas que te hayan dificultado o bloqueado en el buen desempeño de tu tarea.

Una vez establecida esa línea base desde la que situarnos de nuevo como punto de partida, toca mirar hacia delante y empezar a prepararnos para las próximas competiciones, pero… ¿cómo hacerlo? Te presento una serie de recomendaciones a que debes tener en cuenta si te encuentras en esa situación:

1.- Refuerza tu confianza.
Reforzar la confianza será necesario para que te sientas sujeto activo a la hora de salir de esa situación negativa. Para ello debes centrarte en aquellas fortalezas y virtudes que tienes en tu deporte, es decir en las habilidades que tú mismo, tu entrenador y/o tu equipo deportivo admiten como positivas para el buen desempeño de tu ejercicio. En lugar de centrarte en el error se trata de reforzar aquellas conductas exitosas.

2.- Céntrate en lo que quieres conseguir.
Tu foco de atención tiene que estar puesto en aquello que quieres conseguir en lugar de lo que quieres evitar que pase durante a competición. Elegir dónde pones el foco de atención es elegir cómo vas a enfrentarte a la prueba. Eso permitirá que te sientas responsable de poder actuar para conseguir aquello que pretendes conseguir.

3.- Establece un plan de competición.
Tener un plan de competición te servirá como guía de actuación durante cada momento de la prueba. Entrénalo y cíñete a él durante la misma. Cada paso se convertirá en una meta y cada meta será un paso hacia el éxito. Para ello es importante que te centres en las tareas que debes realizar. Establece objetivos de ejecución y de rendimiento que no estén centrados en el resultado. Si te centras en el proceso y no en el resultado, se verán influenciados positivamente tus niveles de motivación y confianza, y a su vez, disminuirán las sensaciones negativas asociadas a la frustración y el estrés que puedan aparecer durante la competición.

4.- Re-evalúa el concepto que tienes sobre el éxito y el fracaso.
Cuando reflexionamos sobre el éxito o el fracaso, normalmente terminamos llegando a una conclusión muy obvia y a la vez compartida por la mayoría de las personas: “Aquello que más valoramos de nosotros mismos es el esfuerzo que realizamos cuando luchamos por algo. Un esfuerzo muy grande desemboca en una valoración muy grande sobre nosotros mismos”. Uno de los primeros pasos en el trabajo hacia la gestión del fracaso debe ir encaminado a valorar más el esfuerzo, y no tanto los resultados. Se trata por tanto de centrar el éxito tanto en el esfuerzo como en la ejecución de la tarea, y permitir que los resultados se conviertan en consecuencias y no en objetivos.

5.- Control emocional.
Nuestra destreza para controlarnos emocionalmente ante estas rachas negativas depende de la capacidad que tengamos de modificar el mensaje con el que nos hablamos. Un pensamiento más racional y positivo no va a garantizar un resultado pero si va a aumentar las probabilidades de que tu ejecución te acerque al éxito. Te reto a que cambies la forma en la que te hablas a ti mismo y observes qué cambios consigues en tus ejecuciones.

6.- Analiza la próxima competición y adelántate a ella.
Otra estrategia importante para generar una vía alternativa ante esas situaciones de mala racha es visualizar cómo serían las ejecuciones que debes llevar a cabo en la próxima competición para que sea exitosa. Imagínate a ti mismo ejecutando con precisión y de una forma óptima el circuito completo de aquello a lo que te vas a enfrentar.

Recuerda que es importante saber dónde colocas las atribuciones de lo que sucede en tu deporte. Ten en cuenta que en muchas ocasiones una victoria no es lo que te saca del bucle sino lo que rodea a la misma. Es decir que probablemente hayan sido tus acciones, tus aprendizajes y los estados mentales que te han acompañado en esa situación los que te han ayudado a salir de esa racha negativa.